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 Cuando practicamos deporte se origina en nuestro organismo un proceso químico que interfiere directamente en nuestra mente. Al someter a nuestros músculos a un esfuerzo determinado, se liberan en el sistema nervioso una serie de sustancias químicas de efecto hormonal, conocidas como endorfinas.
Las endorfinas crean en nuestro organismo una sensación de felicidad y bienestar
limitada en el tiempo. Esta sensación es la que nos hace sentirnos tan bien después de
la práctica deportiva y la que nos “engancha” a la misma.
Pero no solamente la liberación de endorfinas afecta a nuestro estado de ánimo, sino
también el hecho de vernos mejor, más saludables y con más energía nos hará tener
más seguridad en nosotros mismos, algo que se va a notar en nuestra predisposición
en el día a día.
El deporte no es solo una forma de conseguir un cuerpo bonito, sino también una buena
manera de lograr una mejor salud mental. Existen numerosos estudios que relacionan
la actividad física con mejores estados de ánimo y menos incidencia de trastornos
mentales. Conoce nuestro estudio sobre el incremento de la sensación de felicidad al
correr regularmente. Ver más |
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No es bueno realizar deporte hasta extenuarse, ya que puede aumentar temporalmente el riesgo de infarto agudo de miocardio. Nadie mejor que tú conoce tu cuerpo, actúa en consonancia. Los expertos han coincidido en afirmar que el balance entre los riegos y beneficios que conlleva la actividad física, los beneficios son mayores.
¿conoces las diferencias entre el ejercicio aeróbico y el anaeróbico? Pincha aquí | |
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Hablar de ejercicio aeróbico es hablar de ejercicios de intensidad media o baja y de larga duración. Algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos son: correr, nadar, montar en bicicleta, caminar, etc. En este tipo de ejercicios, el organismo utiliza como combustible energético hidratos de carbono en forma de glucógeno almacenado en los músculos, pero también grasas de reserva, que permiten un rendimiento sostenido en el tiempo de intensidades moderadas. Por otro lado, los ejercicios anaeróbicos son aquellos de alta intensidad y de poca duración. En este tipo de ejercicios, la energía proviene de fuentes más inmediatas, como son el ATP muscular, la fosfocreatina y glucógeno muscular. Hacer pesas, las carreras de velocidad y los ejercicios que requieran gran esfuerzo en poco tiempo son típicos ejercicios anaeróbicos.
Varios estudios han demostrado los grandes beneficios que conlleva la práctica de ejercicio aeróbico regular (“Es recomendable practicar ejercicio aeróbico de 40
a 50 minutos al día, 3 días a la semana”), como la mejora del flujo sanguíneo, el mantenimiento del cerebro activo y en alerta durante más tiempo, además
de influir positivamente en la función pulmonar. Además se ha comprobado que también produce un cambio más significativo en la personalidad de quien
lo practica, que el ejercicio anaeróbico (ejercicios de pesas y musculación). Curiosidad: Este cambio se observa en ambos sexos, aunque en el femenino, el cambio es más
acusado |
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Al igual que en otro tipo de trastornos de orden psicológico, hay personas que se ven siempre con falta de masa muscular y tonicidad, lo cual la lleva a realizar ejercicio físico de manera obsesiva de manera continuada, adquiriendo una masa muscular poco acorde con su talla y complexión física. Este trastorno se conoce como vigorexia. Para mantente en forma.
Además de la vigorexia, hoy en día, sobre todo en los países desarrollados, existen otras obsesiones patológicas o trastornos conductuales, aún no reconocidos por la
comunidad científica internacional. Este sería el caso de la ortorexia, (para mantente en forma) la obsesión extrema por los alimentos supuestamente “puros” y “sanos”, que no contengan herbicidas, pesticidas, fertilizantes, etc. y esta obsesión les lleva a la pérdida de relaciones sociales e insatisfacciones afectivas debido a su preocupación exagerada por la comida, como a padecer marcadas carencias nutricionales. |
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Efectivamente, además de una actividad esencial para la vida comer es un placer. Y eso se lo debemos a los neurotransmisores, necesarios para el correcto funcionamiento de la actividad cerebral.
Se sabe que no puede existir una emoción sin la liberación de un neurotransmisor, pero tampoco lo contrario, no puede existir el neurotransmisor sin la experiencia de una emoción.
Los neurotransmisores son sustancias químicas que se encuentran en las terminaciones nerviosas y juegan un papel integral en los sentimientos de bienestar, autoestima, calma, seguridad, relajación, confianza y concentración. |
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La serotonina, quizá el neurotransmisor más estudiado de todos, inhibe los efectos de los neurotransmisores excitadores. Eso significa que cuando disminuyen nuestros niveles de serotonina, muy probablemente se promoverán sentimientos de temor, enojo, tensión, agresividad, violencia, comportamientos obsesivocompulsivos, ansiedad y alteraciones en el patrón del sueño. (Los niveles cerebrales de serotonina son mayores en hombres que en mujeres) Para poder sintetizar serotonina, nuestro organismo necesita el triptófano, un aminoácido esencial que se encuentra solo en algunos alimentos. |
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De hecho, el triptófano es el aminoácido esencial menos abundante en los alimentos. La carne contiene cantidades relativamente elevadas de triptófano, así como las anchoas, los huevos, los frutos secos y los lácteos, sobre todo los quesos.
La baja disponibilidad de triptófano, junto con el estrés, la ausencia de actividad física y otros factores pueden determinar la aparición de depresión, dolores de cabeza y musculares, además de otros trastornos. |
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